El viaje de los niños que se ven obligados a emigrar puede prolongarse durante varios años hasta que ellos y sus familiares se establecen en su país de destino definitivo juntos. Cuando alcanzan este objetivo, asistir a un centro escolar puede no resultar una prioridad básica, ya que tendrán que solucionar numerosos asuntos urgentes, como procedimientos administrativos, buscar un lugar donde vivir, servicios sanitarios, etc.

Por tanto, el camino de vuelta al colegio de esos niños, que llevan mucho tiempo fuera de las aulas o quizá no hayan podido ni asistir a la escuela nunca, no es tan directo. Y, en muchas ocasiones, dejan el colegio en cuanto vuelven a él.

Para evitar este tipo de situaciones, dos docentes belgas, Marie Pierrard y Juliette Pirlet, fundaron La Petite École, que da apoyo a niños y familiares en su proceso de integración en el sistema educativo. El objetivo de La Petite École va más allá de que los niños acudan al colegio y les vaya bien. Les permiten vivir un periodo de transición fluido en el que se acostumbran a estar lejos de sus familias, aprenden el idioma y, sobre todo, descubren los comportamientos y normas sociales básicas que deberían mostrar en la escuela. Por último, se fomenta la autonomía que necesitarán para afrontar este nuevo reto. El proyecto está muy orientado a desarrollar un enfoque individual para cada niño y da prioridad a construir una relación de confianza sólida entre la escuela y los padres, un hecho clave para el éxito escolar de los estudiantes recién incorporados.

Lleva funcionando desde febrero de 2016 y cuenta con dos clases con una media 12 alumnos de 6 a 15 años de todos los rincones del mundo (Siria, Guinea, Senegal, Marruecos, etc.). Varias instituciones colaboran con la iniciativa para acompañar a los niños y ofrecerles una amplia variedad de actividades de apoyo: deporte, asistencia psicológica, actividades artísticas, etc.

El periodo de transición que pasan en La Petite École se decide caso por caso en función de la preparación de los niños y las familias. El equipo del proyecto les acompaña en el proceso de matriculación, contacta con los centros escolares, explica la situación de los menores, les enseña el colegio, etc.

Desde enero de 2017, se ha creado La petite école des devoirs para ofrecer ayuda con las tareas escolares a los alumnos y mantener el contacto con los niños que asistieron en su día a La Petite École.