El sistema escolar en Bremen prevé que la mayoría de los/as jóvenes refugiados/as mayores de 16 años de edad llegados a Bremen se matriculen en escuelas profesionales. Allí se les dan dos años de plazo para obtener el diploma BBR (Berufsbildungsreife, un certificado de formación profesional), o el EBBR (Erweiterte Berufsbildungsreife, un diploma de formación profesional superior). Durante este lapso de tiempo los/as estudiantes se enfrentan al reto no sólo de adquirir la competencia lingüística correspondiente al nivel B1, sino también de cursar una formación especializada. 

El sindicato GEW estima que la matriculación y obtención del grado de formación profesional deben ser flexibles, sobre todo para las personas jóvenes refugiadas. “Es utópico pensar que la mayoría de los/as jóvenes recién llegados/as a Alemania podrán adquirir en dos años la cualificación de formación profesional y un dominio del alemán correspondiente al nivel B1”, ha afirmado la portavoz de la ejecutiva del GEW Ina von Boetticher.

Pese a la motivación inicial, los/as refugiados/as adolescentes sólo disponen de dos años para recuperar lo que debieran haber estudiado en los nueve anteriores, a menudo en clases muy heterogéneas. Pocos/as logran alcanzar el nivel necesario de dominio del idioma (B1) en dos años. Por esta razón, en muchas escuelas de formación profesional se han establecido normas informales que permiten a los/as alumnos/as repetir el último año escolar. El sindicato considera que ofrecer a los/as jóvenes un tercer año es sólo la primera medida de muchas necesarias para apoyar a estos/as estudiantes con necesidades de aprendizaje específicas. “La integración requiere tiempo y recursos suficientes. Las direcciones escolares deberían actuar con celeridad para aminorar la carga de los/as docentes en las escuelas y abrirles posibilidades de aprendizaje y profesionales a los/as jóvenes. El establecimiento de un tercer año es sólo un comienzo”, afirmó la portavoz de la ejecutiva del GEW Ina von Boetticher.

Pueden leer más sobre la posición de la GEW sobre la educación de refugiados en la siguiente nota de prensa (en alemán): https://www.gew.de/presse/pressemitteilungen/detailseite/neuigkeiten/gew-schulsystem-muss-sich-staerker-auf-mehrsprachigkeit-einstellen/

El National Education Union (NEU) ha publicado material para ayudar a las escuelas a dar la bienvenida a los/las niños/as refugiados/as. 

Se han publicado en el sitio web de NEU varios vídeos breves inspiradores en los que niños/as refugiados/as y jóvenes hablan de sus experiencias al llegar a una escuela en el Reino Unido, así como notas de formación para que el personal las utilice con los vídeos.

Cada vídeo se centra en un aspecto diferente de la integración de los/las estudiantes recién llegados/as y está clasificado en una de las tres categorías siguientes: 

  • Ser incluido/a: “Acompáñales”; “Todo el mundo dice ‘Salaam’, incluso los/las profesores/as”; “Expresa tus sentimientos”;
  • Entrar en el sistema educativo del Reino Unido: “Un/a alumno/a de confianza me enseñó todo”; “Todo es posible”;
  • Ser un/a estudiante refugiado/a: “Me gusta mucho aprender”; “Sé fuerte”.

Las notas de formación dan al personal la oportunidad de pensar en las buenas prácticas que existen en su escuela/centro/instituto y reflexionar colectivamente sobre formas en que su escuela/centro/instituto puede acoger adecuadamente a los/las niños/as y jóvenes refugiados/as. También se creó un test sobre aspectos relacionados con los/las refugiados/as como actividad de calentamiento de estas sesiones de formación.

La guía titulada “Welcoming Refugee Children to Your School” [Dar la bienvenida a niños/as refugiados/as en tu escuela] de NEU también facilita información sobre formas en que las escuelas pueden crear un entorno favorable para los/las refugiados/as, preparar un plan de estudios viable y pensar en algunos principios de prácticas efectivas.

Por primera vez, para el 20º aniversario, que se celebra este año, el sindicato ha colaborado con la Semana del/de la Refugiado/a y todos estos recursos se presentaron con motivo de la Conferencia de la Semana del/de la Refugiado/a, celebrada el mes pasado.

El 20 de febrero de 2018, la Internacional de la Educación y su confederación para Europa, la CSEE, celebraron una sesión en las instalaciones del Comité Económico y Social Europeo para presentar los resultados de un nuevo informe (en inglés) que recopila cuatro estudios de caso nacionales en los que se analiza el estado de la educación de los refugiados y recién llegados a Alemania, Italia, España y Suecia.
 
Dicho informe destaca los problemas transversales que afectan a la educación de los refugiados y, en concreto, la necesidad de reformar la gestión de la integración de los recién llegados a Europa con el fin de garantizar que los centros escolares puedan integrar la diversidad y tratar las necesidades específicas de estas personas.
Muestra que, en numerosos casos, los obstáculos a los que se enfrentan los estudiantes a la hora de integrarse en sistemas educativos europeos están relacionados con la escasez de recursos, la falta de desarrollo profesional del personal de las escuelas, la ausencia de docentes de apoyo para idiomas y segunda lengua especializados, y la inexistencia de coordinación y cooperación entre sectores y niveles políticos y administrativos de la sociedad.
 
El estudio también revela que los centros escolares europeos tienden a segregar a los recién llegados en sus propias clases y grupos sin llevar a cabo una evaluación personalizada según lo que más convenga a los estudiantes. Advierte sobre los proyectos locales fragmentados, supeditados a la sociedad civil y dependientes de esfuerzos individuales de docentes y directores comprometidos, que no pueden reemplazar a un marco amplio.
 
Según los hallazgos de los cuatro estudios de caso nacionales, se establecen las siguientes recomendaciones:

Todos los países deben adoptar un marco nacional amplio que defina el estándar con respecto a la recepción, inclusión y educación de los estudiantes recién llegados. Se tiene que poner en marcha un sistema de supervisión y apoyo de las prácticas locales para garantizar una implementación adecuada.
  • Los países deben establecer este aspecto como obligatorio, así como proporcionar material e instrucciones, para los docentes sobre cómo llevar a cabo la evaluación inicial de la vida y experiencias escolares anteriores de los estudiantes. Resulta esencial adoptar un enfoque individual.
  • La inclusión ha de ser un modelo organizativo principal y el punto de partida en todos los debates sobre «el bienestar de los niños», como estipula el artículo 3 de la Convención sobre los Derechos del Niño. No obstante, la inclusión no es posible sin apoyo adicional. Por tanto, la principal pregunta no es si un estudiante debe incluirse en el sistema sino cómo darle apoyo en él.
  • El idioma materno de un niño debería reconocerse y valorarse como una herramienta importante para el aprendizaje y el desarrollo de su identidad. La presencia de docentes de apoyo lingüístico (mediadores culturales y lingüísticos o auxiliares bilingües) y el respaldo interno del centro escolar a su trabajo es indispensable.
    El desarrollo profesional de los docentes en las áreas de educación de niños recién llegados, pedagogía intercultural y aulas multiculturales tendría que ser una prioridad nacional en todos los países. Debe desarrollarse un plan bien diseñado en todos los centros escolares, preferiblemente en colaboración con las universidades, sobre cómo crear una comunidad de aprendizaje y un aprendizaje entre compañeros docentes de apoyo.
  • Las redes que se basan en recursos de la comunidad local, la sociedad civil y los padres deben fomentarse y promoverse más, pero no han de considerarse responsables de lo que hagan los centros escolares y cómo la hagan. 
  • Los gobiernos nacionales y las organizaciones internacionales, como la Comisión Europea, deben invertir más en un estudio longitudinal y comparativo entre países para poner al día científicamente a los responsables de diseño de políticas.
 

El proyecto «Docentes que adquieren competencias para trabajar con migrantes y refugiados, y ayudarles en el proceso de inclusión a través de la educación» tiene como objetivo ofrecer a docentes y directores de centros escolares competencias profesionales adecuadas para trabajar con migrantes y niños refugiados, así como facilitar su inclusión.

El grupo objetivo del proyecto incluye a docentes y directores de guarderías, escuelas de primaria y centros de secundaria que han mostrado interés y voluntad por trabajar con migrantes.

En los siete seminarios de formación participaron 246 docentes de todo el país.

La formación de dos días estaba incluida en el programa de formación de la Academia Permanente para la Ciencia y la Innovación en la Educación del SEB (PANIO). Los seminarios formativos se celebraron en la ciudad de Hisarya, en el distrito de Plovdiv. Los participantes, con representantes de diferentes regiones del país, se dividieron en siete grupos. El amplio ámbito geográfico de los asistentes les permitió compartir prácticas recomendadas e información, así como debatir sobre las dificultades que se encuentran en su trabajo con migrantes.

Después de completar la formación, los participantes adquirieron las siguientes competencias y conocimientos:

  • características culturales y psicológicas de los niños refugiados;
  • aspectos básicos de la legislación búlgara;
  • cómo desarrollar estrategias para la correcta integración de los niños refugiados en las aulas;
  • cómo tratar de forma efectiva los problemas derivados de la integración de los niños refugiados;
  • cómo mejorar el proceso de integración de los niños refugiados en general y a través de actividades extracurriculares.

Tomando con base los comentarios de docentes que participaron en la formación, el Sindicato Búlgaro de Docentes (SEB) desarrolló un programa adaptado para trabajar con refugiados adultos y niños que se incluirá en el Registro Informativo de los programas aprobados para aumentar la cualificación de los especialistas en pedagogía del Ministerio de Educación y Ciencia.

El Sindicato Búlgaro de Docentes también preparó materiales de formación (un folleto), un currículum adaptado y una guía de ayuda metodológica en colaboración con la profesora Rosica Penkova (Universidad de Sofía) titulada «Por primera vez en Bulgaria».

El viaje de los niños que se ven obligados a emigrar puede prolongarse durante varios años hasta que ellos y sus familiares se establecen en su país de destino definitivo juntos. Cuando alcanzan este objetivo, asistir a un centro escolar puede no resultar una prioridad básica, ya que tendrán que solucionar numerosos asuntos urgentes, como procedimientos administrativos, buscar un lugar donde vivir, servicios sanitarios, etc.

Por tanto, el camino de vuelta al colegio de esos niños, que llevan mucho tiempo fuera de las aulas o quizá no hayan podido ni asistir a la escuela nunca, no es tan directo. Y, en muchas ocasiones, dejan el colegio en cuanto vuelven a él.

Para evitar este tipo de situaciones, dos docentes belgas, Marie Pierrard y Juliette Pirlet, fundaron La Petite École, que da apoyo a niños y familiares en su proceso de integración en el sistema educativo. El objetivo de La Petite École va más allá de que los niños acudan al colegio y les vaya bien. Les permiten vivir un periodo de transición fluido en el que se acostumbran a estar lejos de sus familias, aprenden el idioma y, sobre todo, descubren los comportamientos y normas sociales básicas que deberían mostrar en la escuela. Por último, se fomenta la autonomía que necesitarán para afrontar este nuevo reto. El proyecto está muy orientado a desarrollar un enfoque individual para cada niño y da prioridad a construir una relación de confianza sólida entre la escuela y los padres, un hecho clave para el éxito escolar de los estudiantes recién incorporados.

Lleva funcionando desde febrero de 2016 y cuenta con dos clases con una media 12 alumnos de 6 a 15 años de todos los rincones del mundo (Siria, Guinea, Senegal, Marruecos, etc.). Varias instituciones colaboran con la iniciativa para acompañar a los niños y ofrecerles una amplia variedad de actividades de apoyo: deporte, asistencia psicológica, actividades artísticas, etc.

El periodo de transición que pasan en La Petite École se decide caso por caso en función de la preparación de los niños y las familias. El equipo del proyecto les acompaña en el proceso de matriculación, contacta con los centros escolares, explica la situación de los menores, les enseña el colegio, etc.

Desde enero de 2017, se ha creado La petite école des devoirs para ofrecer ayuda con las tareas escolares a los alumnos y mantener el contacto con los niños que asistieron en su día a La Petite École.